“La educación no sólo debe ser pública, también debe ser popular”
ENTREVISTA A ALBERTO SILEONI – MINISTRO DE EDUCACIÓN DE LA NACIÓN
En el marco de la apertura del Encuentro Nacional por la Educación: Balances y Desafíos, el ministro de Educación de la Nación, el profesor Alberto Sileoni, accedió a una entrevista con Suplemento Universitario.
Suplemento Universitario: ¿Cuál cree que tiene que ser el rol del movimiento estudiantil en la actualidad?
Alberto Sileoni: El que está teniendo. Un rol mucho más creciente de discusión y trabajo. Nosotros creemos que tenemos por delante una nueva ley y la discusión de cómo sigue la universidad en Argentina en su conjunto. Formamos parte de un gobierno que no descubrió a los jóvenes en octubre del año cuando murió el ex presidente Néstor Kirchner, porque trabajamos con ellos. Lo ha hecho Néstor Kirchner y lo hace Cristina Fernández dando lugares a una juventud que cada vez tiene más derecho y propiedad en los lugares que está ocupando. Y también en la Universidad, el rol activo de organizaciones de jóvenes que buscan mejorar la universidad, que nos exijan al Estado, y que justamente pongan, como siempre lo han hecho los jóvenes, un oído bien atento a las necesidades del pueblo.
S.U.: Uno de los temas pendientes del Gobierno es trabajar sobre una nueva Ley de Educación Superior (LES), ¿cuándo sería el momento para avanzar con alguno de los proyectos que existen?
A.S.: Nosotros creemos que si bien no hay fecha, es razonable pensar que en el próximo período de Gobierno nosotros tengamos que discutir con la sociedad en su conjunto un nuevo instrumento con el cual cerremos ese ciclo legislativo virtuoso que ha tenido la educación argentina en el último tiempo.
S.U.: Durante el último tiempo, en Argentina el pensamiento y las reflexiones políticas vienen, sobre todo, de grupos intelectuales que están por fuera de la Universidad. Un ejemplo de ello es “Carta Abierta”. ¿No cree usted que ese rol debería ser ocupado por la Universidad Pública?
A.S.: Sí, pero no creo que sea disyuntivo. Me parece que es conjuntivo. Por supuesto, cómo no va a incorporarse la universidad en el pensamiento sobre el país. Todos aquellos grupos colectivos que quieren pensar y acompañar el proyecto, quizá desde un punto de vista más crítico, porque naturalmente necesitamos de ellos los que estamos en funciones de gobierno. Son necesarias esas voces que acompañan el modelo y que tal vez por no estar en la gestión puedan, con más propiedad, fijarnos alguna voz de alarma. Lo que decía Néstor: “que florezcan mil flores”, no es una frase de ocasión. Necesitamos de todos. Necesitamos una gran polifonía. Está la gran tarea que ha hecho “Carta Abierta”, más allá de discusiones que podemos tener o cambios de impresiones en algunas cosas. A ello debe sumarse una universidad pujante, activa, solidaria. Yo creo que la Universidad argentina está en condiciones de hacerlo.
S.U.: ¿Cuáles son los principales puntos que usted considera que deberían contemplarse en una nueva Ley de Educación Superior?
A.S.: Bueno está ratificar este rumbo que no tiene vuelta atrás, que la educación y el conocimiento son bienes públicos. Romper con cualquier vestigio posible de algo que tenga olor a privatización y la educación como un bien transable. Creo que nuestra ley, ya claramente lo dice, pero hay que decirlo con todas las letras. Ratificar el carácter de derecho personal y social que tiene la educación, hacer un esfuerzo para que los hijos de los sectores carecientes, que son sectores que también pagan la Universidad, puedan venir. Como esa expresión yo decía de Paulo Freire, que la educación no sólo sea pública, sino también que sea popular. Que además trabaje una autonomía que no sea extraterritorial, que trabaje un compromiso social profundo y que las acciones de voluntariado puedan ser parte de la currícula. También, que sea necesario que todo joven pase por la universidad reconociendo la necesidad de los sectores más desprotegidos, y que haya un trabajo en orden a construir entre todos, un proyecto nacional y popular.
Suplemento Universitario: ¿Cuál cree que tiene que ser el rol del movimiento estudiantil en la actualidad?
Alberto Sileoni: El que está teniendo. Un rol mucho más creciente de discusión y trabajo. Nosotros creemos que tenemos por delante una nueva ley y la discusión de cómo sigue la universidad en Argentina en su conjunto. Formamos parte de un gobierno que no descubrió a los jóvenes en octubre del año cuando murió el ex presidente Néstor Kirchner, porque trabajamos con ellos. Lo ha hecho Néstor Kirchner y lo hace Cristina Fernández dando lugares a una juventud que cada vez tiene más derecho y propiedad en los lugares que está ocupando. Y también en la Universidad, el rol activo de organizaciones de jóvenes que buscan mejorar la universidad, que nos exijan al Estado, y que justamente pongan, como siempre lo han hecho los jóvenes, un oído bien atento a las necesidades del pueblo.
S.U.: Uno de los temas pendientes del Gobierno es trabajar sobre una nueva Ley de Educación Superior (LES), ¿cuándo sería el momento para avanzar con alguno de los proyectos que existen?
A.S.: Nosotros creemos que si bien no hay fecha, es razonable pensar que en el próximo período de Gobierno nosotros tengamos que discutir con la sociedad en su conjunto un nuevo instrumento con el cual cerremos ese ciclo legislativo virtuoso que ha tenido la educación argentina en el último tiempo.
S.U.: Durante el último tiempo, en Argentina el pensamiento y las reflexiones políticas vienen, sobre todo, de grupos intelectuales que están por fuera de la Universidad. Un ejemplo de ello es “Carta Abierta”. ¿No cree usted que ese rol debería ser ocupado por la Universidad Pública?
A.S.: Sí, pero no creo que sea disyuntivo. Me parece que es conjuntivo. Por supuesto, cómo no va a incorporarse la universidad en el pensamiento sobre el país. Todos aquellos grupos colectivos que quieren pensar y acompañar el proyecto, quizá desde un punto de vista más crítico, porque naturalmente necesitamos de ellos los que estamos en funciones de gobierno. Son necesarias esas voces que acompañan el modelo y que tal vez por no estar en la gestión puedan, con más propiedad, fijarnos alguna voz de alarma. Lo que decía Néstor: “que florezcan mil flores”, no es una frase de ocasión. Necesitamos de todos. Necesitamos una gran polifonía. Está la gran tarea que ha hecho “Carta Abierta”, más allá de discusiones que podemos tener o cambios de impresiones en algunas cosas. A ello debe sumarse una universidad pujante, activa, solidaria. Yo creo que la Universidad argentina está en condiciones de hacerlo.
S.U.: ¿Cuáles son los principales puntos que usted considera que deberían contemplarse en una nueva Ley de Educación Superior?
A.S.: Bueno está ratificar este rumbo que no tiene vuelta atrás, que la educación y el conocimiento son bienes públicos. Romper con cualquier vestigio posible de algo que tenga olor a privatización y la educación como un bien transable. Creo que nuestra ley, ya claramente lo dice, pero hay que decirlo con todas las letras. Ratificar el carácter de derecho personal y social que tiene la educación, hacer un esfuerzo para que los hijos de los sectores carecientes, que son sectores que también pagan la Universidad, puedan venir. Como esa expresión yo decía de Paulo Freire, que la educación no sólo sea pública, sino también que sea popular. Que además trabaje una autonomía que no sea extraterritorial, que trabaje un compromiso social profundo y que las acciones de voluntariado puedan ser parte de la currícula. También, que sea necesario que todo joven pase por la universidad reconociendo la necesidad de los sectores más desprotegidos, y que haya un trabajo en orden a construir entre todos, un proyecto nacional y popular.

